crisis existencial

Qué hacer cuando tienes una crisis existencial

¿Estás en ese momento de la vida en el que empiezas a plantearte si quieres que el resto de tu vida sea tal y como es ahora?

¿Te preguntas si la vida es simplemente esto, y qué sentido tiene?

¿Te vienen constantemente pensamientos y dudas sobre cómo va ser tu futuro, no tienes claros tus objetivos, ni hacia dónde quieres ir?

Recuerdo la primera vez que me dijeron que tenía una crisis existencial y de identidad.

Llevaba ya un par de años viviendo un poco en automático:

Me levantaba a la misma hora, hacia una laaarga jornada de trabajo que no me gustaba, volvía a casa agotada y vuelta a empezar.

Pero por dentro, y aunque no quisiera escucharlo, tenía un runrún que cada vez sonaba más fuerte y hacía más daño.

Me sonó fatal: Crisis existencial. Crisis de identidad.

Sentí que me pasaba algo gravísimo y que estaba enferma.

¡Qué equivocada estaba y qué mal me orientaron!

Las palabras pueden sanar, pero también pueden lastimar, y por eso es importante saber qué hay detrás de ellas.

¿Qué es una crisis existencial?

Antes de decirte qué hacer para acabar con tu crisis existencial, quiero darte información útil y necesaria para que puedas comprender mejor de qué estamos hablando.

La palabra crisis viene del griego y significa “separación”, “distinción”, “elección”, “discernimiento”, “disputa”, “decisión”, “juicio”, “resolución”, “sentencia”

Y tiene su propio verbo que significa “separar”, “distinguir”, “escoger”, “preferir”, “decidir”, “juzgar”, “acusar”, “explicar”, “interpretar”, “resolver”.

Es decir la palabra crisis no es otra cosa que un momento en el que decidir, elegir, tomar acción.

Es el momento en el que lo que tenemos no nos sirve o funciona, y necesitamos optar por un camino y dejar ir otro.

Los existencialistas, corriente que surgió durante la II Guerra Mundial, discernieron mucho sobre el significado de la existencia, el sentido de la vida y la plenitud.

Para ellos lo que estaba detrás de todo esto, lo que importaba, era el poder de elección y el responsabilizarse de la vida de uno.

Es decir, el significado de la existencia estaba directamente vinculado con tomar acción, decidir, estar de forma activa en la vida.

De hecho para ellos el verdadero “YO” era algo que se HACÍA, que nacía precisamente de la acción.

Aquí, ya tenemos entonces la relación con la crisis de identidad.

Y es que cuando lo que hacemos en nuestra vida y quienes somos no está alineado, surge ese separación que nos lleva a la crisis, es decir, a la necesidad de tomar acción: decidir, elegir, optar…

Si lo piensas, socialmente hay ciertos hitos en los que se suelen dar estas crisis existenciales.

La de los 30, la de los 40, 50…

Y tiene todo el sentido, porque naturalmente lo organizamos como etapas de la vida y cuando nos acercamos al fin de una, para cerrarla, hacemos recuento de lo vivido, y nos replanteamos hacia donde queremos ir.

Es como el 31 de diciembre, pero decenal en vez de anual.

La diferencia es que al revisar y plantear periodos de una duración tan extensa en nuestra vida como son 10 años, cobran una profundidad, impacto y significado mucho mayor.

En resumen, lo que te está ocurriendo es que estás en un momento de inflexión en el que nace esa sensación de vacío, de angustia y malestar que sientes ahora con la finalidad de que tomes decisiones de futuro.

Sí, ese malestar tan grande que sientes está ahí para hacerte avanzar. Para obligarte a tomar acción y así ponerle remedio.

Es así como estamos diseñados los seres humanos.

Por y para eso existen las emociones a las que llamamos “negativas” por el hecho de que nos hacen sentir mal:

Para que pongamos solución al problema, ya que si no te hiciera sentir mal no harías nada para solucionarlo.

Tu crisis existencial lo que te está diciendo es que necesitas expandirte, crecer, desarrollarte, vivir de una manera más plena y conectada contigo.

La dificultad es que cuando nos adentramos en lo desconocido aparecen otros “malos sentires” que nos detienen: miedos, inseguridades y creencias sobre cómo funciona el mundo y nuestras capacidades.

Y una vez más, un recurso biológico para que tomemos acción, como es el miedo, lo interpretamos como negativo, y lo que hacemos es detenernos: poner el piloto automático para no sufrir.

En nuestra cabeza suena algo así: 

  • No sé que hacer con mi vida.
  • ¿Y si me sale mal?
  • ¿Y si nunca descubro qué quiero hacer?
  • ¿Y si me equivoco en mis decisiones?
  • No creo que sea capaz de conseguirlo.
  • Esas cosas buenas no me pasan a mí.
  • Yo no lo tengo tan fácil.

Todo estos pensamientos y emociones nos llevan a la parálisis: justo a lo contrario de lo que necesitas, que es tomar acción.

¿Qué hacer para supera tu crisis existencial?

Lo primero que tienes que hacer es escucharte a ti misma (y no a los demás) de manera honesta y amable:

  • Pregúntate qué es lo que hechas de menos en tu vida: Qué es eso que llenaría ese hueco, ese vacío que tienes dentro. Qué calmaría esa intranquilidad.
  • Haz un listado de cosas que te gustaría hacer/vivir.
  • Piensa cómo te gustaría vivir: con más tiempo para ti y tu familia, ayudando a otras personas, viajando…
  • Si mañana se terminara tu vida ¿qué te gustaría que dijeran de ti? ¿cuál es el legado que quieres dejar?
  • Cómo quieres que sea cada día de tu vida. De qué quieres que se compongan tus días.
  • ¿Qué necesitas tú para ser feliz? No lo que se se supone que necesitas, lo que al sociedad dicta que necesitas, lo que tus padres creen que necesitas… Lo qué tú quieres y necesitas.

Y toma acción, decide, en función de TUS necesidades y lo que TÚ quieres.

Cada persona es distinta, y cada persona por lo tanto busca realizarse de diferente manera.

Algunas se sienten realizadas a través de su familia, de sus hobbies, con acciones altruistas, a través de formación continua…

Otras en cambio, necesitan tener una realización más profunda, que en muchos casos implica o comienza con una reinvención profesional, que llevará a una reinvención mucho más allá del trabajo.

Normalmente, cuando hablamos de crisis existencial hablamos de este último caso.

Sea como sea lo importante es que descubras cuál es tu propio camino con el que sentirte realizada, ese que es reflejo de quien tú eres, y tomes acción para materializarlo.

Pero ¿cómo puedes descubrir qué es lo que quieres y cómo materializarlo?

La gran dificultad de la crisis existencial es que llegas a sentirte tan perdida que realmente no sabes qué es lo que realmente te gusta y te llena.

No sabes qué quieres hacer con tu vida.

Hay dos formas de recorrer este camino de descubrimiento y reinvención.

Pero lo primero que tienes que tener claro es que:

Cuando tienes una crisis existencial y/o de identidad que responde a lo que he descrito en este artículo vas a tener que hacer un trabajo de tres pilares:

  1. Autoconocimiento: dar respuesta a todas esas preguntas que he planteado arriba.
  2. Mentalidad: trabajar tus miedos, inseguridades y creencias.
  3. Planificación: recoger información necesaria y organizar tu reinvención.

Este proceso lo puedes hacer de dos formas:

  1. Por tu cuenta: con formaciones, lecturas, investigación etc.
  1. Con ayuda: de profesionales especialistas en esta materia que saben por las fases que debes pasar y el trabajo que debes hacer, para poder crear esa vida con sentido y plena que estás buscando.

Yo recorrí el camino por mi cuenta, y te aseguro que si hoy estoy aquí es precisamente porque ahora, con perspectiva, veo que para mí no fue la mejor opción.

Pero como siempre digo, cada persona es distinta y hay tantas formas de reinventarse como personas.

Se trata de que elijas aquella con la que te sientas más cómoda, segura y en coherencia contigo.

¿Te sientes identificada con algunos de los pensamientos o emociones que he descrito? ¿Estás viviendo o has vivido una crisis existencial? 

Me encantará saber de tu historia. ¡Te espero en los comentarios!

Soy Olaia y te ayudo a reinventarte profesionalmente para que puedas tener un trabajo y una vida a tu medida. Trabajaremos juntas para derribar tus bloqueos, miedos e inseguridades, y explorar todas las opciones posibles hasta encontrar aquella que te llene y motive de verdad. Estoy convencida de que tú también puedes tener una vida en equilibrio y coherente con tu propósito de vida.

Descubre aquí cómo puedo ayudarte a conseguirlo.

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